
Estudio retrospectivo de 2025 sobre la deficiencia de B12 y D en resección ileal e ileocecal.
En 2025, Maxwell A. Barffour y colaboradores publicaron un estudio retrospectivo cuyo objetivo principal fue cuantificar la magnitud de la deficiencia de vitamina B12 y vitamina D en pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal (EII), analizando su asociación con la localización de las lesiones intestinales y con la resección quirúrgica.
La EII engloba principalmente la enfermedad de Crohn (EC) y la colitis ulcerosa (CU). Por definición, la colitis ulcerosa se limita al colon, mientras que la enfermedad de Crohn puede afectar cualquier segmento del tracto gastrointestinal, desde la cavidad oral hasta el ano.
Uno de los aspectos diferenciales más relevantes es la afectación del íleon terminal, región anatómica clave en la absorción de determinados micronutrientes y en el estado nutricional.
Íleon terminal y absorción de vitamina B12.
La vitamina B12 (cobalamina) se absorbe principalmente en el íleon terminal. Se estima que aproximadamente el 50% de los pacientes con enfermedad de Crohn presentan afectación de esta zona. Además, la resección ileocecal constituye una de las intervenciones quirúrgicas más frecuentes en este grupo.
Tanto la inflamación activa del íleon como su resección quirúrgica reducen la capacidad de absorción, favoreciendo la aparición de deficiencia.
El estudio adoptó un punto de corte de 350 pg/mL —más alto que en investigaciones previas— con el objetivo de mejorar la sensibilidad diagnóstica. Con este umbral:
- La prevalencia media de deficiencia de vitamina B12 fue del 18%.
- En pacientes con Crohn ileal alcanzó el 24%.
- En colitis ulcerosa fue del 10%.
Tras ajustar por factores de confusión relevantes, el riesgo de deficiencia de vitamina B12 fue aproximadamente tres veces mayor en pacientes con Crohn ileal en comparación con Crohn no ileal o colitis ulcerosa.
Los autores estiman que la localización ileal de la enfermedad y las resecciones ileocecales podrían explicar más del 50% de la carga total de deficiencia de vitamina B12 en esta población.
Si la deficiencia persiste sin corregirse, puede manifestarse clínicamente como anemia, alteraciones neuropsiquiátricas, pérdida ósea y disfunción inmunológica.

Deficiencia de vitamina D en resección ileal en EII.
La vitamina D es una vitamina liposoluble cuya absorción ocurre en el yeyuno proximal y el íleon, formando parte de micelas compuestas por ácidos grasos y ácidos biliares.
La evidencia previa sugería que más de un tercio de los pacientes con EII podían presentar deficiencia, aunque la carga exacta no estaba claramente cuantificada.
Además existe evidencia sobre el estado de la vitamina D y el riesgo de cirugía intestinal en la EII en una relación dosis-respuesta.
En este estudio, la prevalencia de la deficiencia observada fue aproximadamente 20 puntos porcentuales superior a la media nacional estimada en adultos estadounidenses (≈60%). Este dato refuerza la idea de que los pacientes con EII constituyen un grupo especialmente vulnerable.
El riesgo de deficiencia fue más elevado en pacientes con enfermedad de Crohn sometidos a resecciones ileales. La reducción de la superficie total de absorción intestinal constituye una explicación fisiológica coherente.
Además, dado que la vitamina D participa en la modulación inmunitaria, niveles bajos podrían contribuir a mayor desregulación del sistema inmunológico en el contexto inflamatorio crónico.

Mecanismos fisiopatológicos implicados en la deficiencia de B12 y D en resección ileal e ileocecal.
El estudio describe varios mecanismos que pueden explicar el mayor riesgo de deficiencia de vitamina B12 y vitamina D en resección ileal en enfermedad inflamatoria intestinal:
- Malabsorción directa por daño inflamatorio del íleon terminal.
- Reducción de la superficie de absorción tras resección quirúrgica.
- Mayor metabolismo de vitamina B12 en tejido inflamado, con menor biodisponibilidad.
- Alteración de la absorción de vitamina D en inflamación activa o crónica.
- Posible aumento de proteínas de eflujo intestinal que favorecen pérdidas de vitamina D.
Estos mecanismos actúan de forma acumulativa, especialmente en pacientes con enfermedad ileal extensa o antecedentes quirúrgicos.
Implicaciones clínicas y enfoque de estratificación.
Los autores subrayan que la elevada prevalencia de deficiencias subclínicas detectadas respalda la incorporación sistemática del cribado de micronutrientes en el seguimiento estándar de la EII.
Identificar subgrupos de alto riesgo —según subtipo de enfermedad, localización anatómica y antecedentes de resección— permite orientar protocolos de suplementación más individualizados.
El estudio controló posibles factores de confusión relevantes, fortaleciendo la validez de los resultados. Como limitación, se reconoce la ausencia de datos detallados sobre suplementación nutricional previa, lo que podría influir en las estimaciones de prevalencia.
Desde una perspectiva sanitaria, los autores señalan que estos hallazgos pueden fundamentar enfoques de medicina de precisión basados en la estratificación por subtipo de EII y antecedentes quirúrgicos, con el objetivo de mejorar los resultados clínicos.
¿Qué significa esto para el paciente?
Los datos del estudio sugieren que las personas con enfermedad de Crohn que afecta al íleon terminal o que han sido sometidas a una resección ileal o ileocecal presentan un riesgo más elevado de desarrollar deficiencia de vitamina B12 y vitamina D.
Esto no implica que todos los pacientes vayan a presentar déficit, pero sí indica que la localización de la enfermedad y los antecedentes quirúrgicos pueden influir en el estado nutricional.
Dado que la vitamina B12 participa en la formación de glóbulos rojos y en el funcionamiento neurológico, y que la vitamina D interviene en la salud ósea y en la regulación inmunitaria, la detección precoz de posibles deficiencias puede resultar relevante en el seguimiento clínico.
En este contexto, la evaluación periódica de micronutrientes forma parte del enfoque integral de la enfermedad inflamatoria intestinal, especialmente en pacientes con afectación ileal o antecedentes de resección intestinal.
Conclusión.
El estudio retrospectivo de 2025 liderado por Maxwell A. Barffour confirma que la deficiencia de vitamina B12 y vitamina D tras resección ileal en enfermedad inflamatoria intestinal constituye una carga significativa, especialmente en enfermedad de Crohn con afectación ileal o resección ileocecal.
La evidencia sugiere que la localización anatómica de la enfermedad y la reducción quirúrgica de superficie intestinal desempeñan un papel determinante en el riesgo de malabsorción.
Estos datos refuerzan la importancia de una evaluación nutricional estructurada y adaptada al perfil clínico individual dentro del seguimiento de la EII.
Nota.
Este contenido tiene finalidad informativa y educativa. No sustituye la valoración médica ni nutricional individualizada.
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Bibliografía.
Barffour MA, Gandhi M, Chela H, Crawford S, Liridon Z, Frimpong K, Karanja E, Luton K, Reznicek E, Frimpong H, et al. Disease Localization and Bowel Resections as Predictors of Vitamin B12 and Vitamin D Status in Patients with Inflammatory Bowel Disease. International Journal of Translational Medicine. 2025; 5(4):54.
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